viernes, 7 de noviembre de 2008

De vez en cuando

Hoy no se como empezar a contarles esta historia, solo se que quisiera hacer algo diferente esta vez, contar algo que no tenga que contar, decir algo que no tenga que decir, hablar de algo prohibido o difícil de entender, hoy no se como empezar a contar que me tengo que esmerar para poderme acostumbrar a algo que no me puedo acostumbrar, a estar sin ti.


Quizá esto parezca un trabalenguas, pero lo que quiero decir es que no tengo nada que decir, ni que pensar porque la vida te enseña que a veces no hay que hacer, ni decir nada para sentir que estas aquí. Pero muchas otras veces el dolor nos hace sentir más vivos. Pero esta vez solo quiero escribir de mis emociones, de la canción que escucho en la radio, de algún viejo amor y por que no de los días grises de Lima, del frío húmedo de esa neblina mañanera y del tráfico insoportable por las vías principales limeñas.


Aunque quizá deba contarles que a veces tengo la mala costumbre de escribir de vez en cuando, que a veces me pasa que escribo cuado el sol se pone y cuando las estrellas se hacen notar en el cielo, que a veces escribo en las noches calidas de verano, en pantalones cortos y casi siempre sin camiseta; Otras veces escribo en el crudo invierno, con una taza de té, una chalina alrededor del cuello y un pijamas bien grueso para soportar las húmedas noches limeñas como ahora.

Algunas otras veces y casi siempre, lo que escribo o mas de lamita de mis textos nunca llega a su destino ni a la persona a la que fue dirigido, como esto que hago hoy, escribir a alguien que jamás leerá mi sentir.

Esta vez escribo al costado de una taza de té, pero esta vez con limón, un par de pastillas contra la gripe, que esperan su hora para ser tragadas, una cajetilla de cigarrillos lucky strike, la cual observo tentativamente tratando de no caer otra vez en la tentación de fumar otro y una música que suena a muy poco volumen por los parlantes de mi ordenador.

Hoy tengo un motivos para escribir, hoy hay alguien que me inspira y hace que mis manos quieran decir algo que quizá no deba decir, pero a pesar del dolor de cabeza y de todos los malestares con que viene la gripe quiero decirle a esa persona que la quiero, que la extraño de sobremanera y que esta vida no bastará para quererla.

Hoy quiero decirle que me haces falta, que desde que se fue las cosas no han dido igual por aquí, me hace falta su presencia, me hace falta el olor de tu cabello, las carisias de tus manos y el olor de tu cuerpo. Mi vida ha cambiado y lo cierto es que la has cambiado ella. Mi existencia era triste y vacía hasta que ella llego a llenarla de emociones, de cariños, de ternura y sobretodo de mucho amor.

A veces quisiera decir tantas cosas cuando escribo, otras no quisiera decir nada. Por eso la mayoría de las veces solo escribo para mi, por eso la mayoría de las veces nunca tienen remitente mis cartas, porque ni siquiera se si esta vez lo compare contigo, no se si tenga el valor para enviarte esto, por corro o por carta, o simplemente publicarlo en mi blog y quizá en algunos años mas cuando te enteres de su existencia sepas que lo hice para ti.

Si supieras solo por un minuto como duele el no tenerte aquí en este momento, quisiera que oigas mi vos diciéndote que te quiero, te necesito, te hecho de menos, que todo mi cariño esta reservado para ti, que nada es imposible, que cada minuto pienso en ti, que me ilusiona el momento de volverte a verte, que estar a tu lado es todo lo que pido en este mundo. Porque siempre quisiera estar junto a ti, quisiera dejar huellas en tu corazón con sabor a mí. Extraño caminar a tu lado, nunca quisiera borrarte de mi corazón ni de mi mente, te extraño mucho, creo que no puedo aprender a vivir desde que tu no estas a mi lado, y solo le pido a Dios que me ames, pero no como yo te amo, que me ames a tu manera.

Y decirte también que desde el día que partiste solo sueño contigo, que me veo a tu lado en cada rincón, en el espejo retrovisor, porque nunca voy a dejar de quererte, porque creo que puedo morir si lo hago. Quisiera tanto que cuando rías, cuando llores, cuando dejes de querer, cuando vuelvas a estar sola en cualquier amanecer, no me olvides porque yo no te olvidare y cuando creas que no hay nadie… yo estaré ahí siempre para ti, aunque tú me hayas dicho que ya no me amas más.



2 comentarios:

Juan Carlos Chavez dijo...

http://discutir-mexico.blogspot.com/

http://buscador-informacion.blogspot.com/


muy buen estilo de redaccion.... suerte con tu blog

Unknown dijo...

m encatooo!!