lunes, 13 de septiembre de 2010

El Amor y El Tiempo


Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre; El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría... como también, todos los demás, incluso el AMOR.


Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse.


Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el AMOR quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento.


Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el AMOR decidió pedir ayuda.


La riqueza pasó cerca del AMOR en una barca lujosísima y el AMOR le dijo: "Riqueza… ¿me puedes llevar contigo?" - No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, AMOR…


Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca. "Orgullo te ruego… ¿puedes llevarme contigo?


No puedo llevarte AMOR… respondió el Orgullo: - Aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿Cómo quedaría mi reputación?


Entonces el AMOR dijo a la Tristeza que se estaba acercando: "Tristeza te lo pido, déjame ir contigo". - No AMOR… respondió la Tristeza. - Estoy tan triste que necesito estar sola.


Luego el Buen Humor pasó frente al AMOR, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando.


De repente una voz dijo: "Ven AMOR te llevo conmigo". El AMOR miró a ver quien le hablaba y vio a un viejo.


El AMOR se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo.

Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El AMOR se dio cuenta de cuanto le debía y le pregunto al Saber: "Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?".


-"Ha sido el Tiempo", respondió el Saber, con voz serena.


-¿El Tiempo?... se preguntó el AMOR, ¿Por qué será que el tiempo me ha ayudado?Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el AMOR en la vida

viernes, 10 de septiembre de 2010

Ahora que estas aquí

Antes yo creía que muchas cosas, no tenían sentido para mi. Yo creía que mi vida estaba llena de cosa materiales que provocaban grandes vacios. Y felicidades inciertas.

Creía que la estrella del amor, junto con Venus y Marte, nunca a mi se acercarían, que mi perfección por la cosas me llevaban por caminos equivocados. Pero ahora que estoy a tu lado, siento aquí en mi pecho algo distinto y hermoso. Algo que lleva tu nombre Stephany y un corazón partido por mitad colgado en el cuello de cada uno, representando la mitad que nos hace falta, para que todo siga en pie.

Siento que muchas cosas cambiaron desde que te conocí, que los vacios se llenaron, que el tiempo no es en vano, que sigue pasando y cada ves te siento más cerca, porque desde que llegaste, todo parece mejor ya que los días dejaron de ser grises, porque los llenaste de mucha alegrías, de nuevas esperanzas, de sueños diferentes, de ilusiones, de relatos y de historias in imaginadas y dignas de escribir y contar.

Algunas veces pienso que llegaste cuando mas te necesitaba, pero cuando menos lo esperaba, quizá el momento fue el correcto, quizá estuve en el lugar, en el sitio y en la hora indicada. Quizá ahora que veo todo desde dentro, puedo agradecer de verdad al que hizo todo esto posible. Al de allá arriba, que desde un inicio fue mi aliado y me premio con lo más lindo que pudo haberme dado.

Nunca creí en las casualidades, Yo no creo que las cosas sucede por que si. Creo una razón, un motivo y cada vez voy entendiendo y estoy mas seguro que mi motivo en tu vida es para quedarme, como me lo dijo una vez aquel ángel en mis sueños.

Pero ahora creo que también puedo decir que estamos unidos por un sentimiento, porque el amor nos acecha cada día más. Un cariño que tendremos que seguir cultivando, para que crezca sano y se haga fuerte, para que tenga el valor de Odiseo en su regreso a Ítaca. Y se haga fuerte como un roble difícil de tumbar. Porque seria hermoso que trascienda las barreras del tiempo y porque no las del amor. Las barreras y las adversidades que el destino siempre caprichoso nos pomdra.

C:\Archivos de programa\Microsoft Office\MEDIA\CAGCAT10\j0281904.wmfY ahora que el tiempo pasa mas a prisa, ahora que te escribo esto, sentado en esta silla algo estrecha, en este ordenador casi inservible, en un lugar donde nunca imagine estar y donde mi corazón guía mis manos para escribir lo que él no puede hacer con palabras. Un corazón que dice a gritos que te quiere y que le haces falta cuando no estas cerca. Un corazón que se alimenta de tus palabras, de tu sonrisa, de tus caricias y sobretodo de tus besos. Un corazón que no quiere sentí tu ausencia y menos tu indiferencia. Un corazón que una vez te dijo que te quiere y que ahora dice que eres SU VIDA.

viernes, 28 de mayo de 2010

Crónicas de una noche de luna llena

Entramos a comer a un restaurante Italiano, en la avenida las Palmeras. Yo pedí unos espaguetis con salsa al pesto y ella unos ravioles, le dije al camarero que me trajera también dos vasos de Vino tinto, semi seco. Pues festejábamos con mi novia lo que seria la primera noche junto como pareja, conversamos y reímos mucho durante la cena, dijimos cosas que no podíamos decir antes debido a nuestra condición de amigos.

Fuimos honestos y recordamos cosas que nos llevaron a esto como el día que llegamos tarde al concierto de Aventura, las veces que jugábamos en el salón de clases mientras una aburrida teacher en el ingles explicaba algun tema del pressent continius. Recordábamos también lo frustrados que quedamos cuando no pudimos ir a ver tocas a Zen, Amen y Mar de copas en una discoteca limeña.

Pasamos una velada maravillosa jamás había llevado a nadie a comer espaguetis y menos a festejar con vino el inicio de nuestra relación. Al llegar las cero horas decidimos brindar por la alegría y felicidad que ambos sentíamos por nuestra unión y esperando tenga buen futuro. Decidimos con ese brindis dar por concluida esa maravillosa noche ya que iniciábamos un nuevo día y habían rutinas que cumplir.

Salimos del restaurante y tomamos un taxi hasta su casa, sin saber lo que me esperaba, al llegar le pedí que bajara mi ordenador que horas antes había dejado a su resguardo. Ella bajo por esas escaleras y pensé en lo terrible que iba ser despedirme de ella con lo mucho que quería permanecer a su lado. Yo decidí permanecer en silencio y me dedique a observar su lindo rostro, esos grandes ojos color miel, su cabello lacio y castaño oscuro, su sonrisa tierna y sus labios que ahora no eran tan ajenos a mis besos. La abrase con ternura mientras le decía al oído que la extrañaría horrores y que en las próximas horas solo esperaría el momento de volverla a ver. Ella respondió diciéndome que para ella también sería un largo día, y que escribiría recordándome lo mucho que me extrañaría.

Decidí soltarla y darle un ultimo beso y mientras veía esa puerta cerrar decidí emprender mi camino a casa, viendo el reloj y algo preocupado por de la MacBook que llevaba en el morral, decidí acelerar el paso. Y mientras caminaba a pasos agigantados pude observar a un hombre que se escondía al otro lado de la esquina. Él, a quien no había reconocido hasta el momento, me provoco un gran susto y miedo, pensé en todas las posibilidades malas. Al acercarme simplemente decido cruzar del otro lado y pude observar que aquel sujeto me seguía mientras cruzaba la calle. Él a quien reconocí solo después de un rato era el ex enamorado de mi actual novia, a quien alguna vez había visto con ella por esas casualidades de la vida. Me abordo de sorpresa y antes que pudiera reconocerlo me dijo si podíamos hablar, yo al inicio no entendí a lo que ser refería, no sabia que decir, paso entonces un auto y por mi mente la idea de subirme al coche fue clara, pero algo dentro de mi me decía que debería de afrontar la situación, yo y mucho menos ella, estábamos haciendo nada malo, ella lo había dejado ya hace algún tiempo y si tenia algo que decirme creí que no seria nada bueno, por lo que mi curiosidad se incremento y acepte su tregua.

Él era un sujeto de mediana estatura y de perfil delgado, usaba unos anteojos negros con bordes blancos. A diferencia mía que soy mas bien mucho mas alto que él y de masa corporal mas fuerte, lo cual me ponía en una situación de ventaja frente a alguna posible actitud agresiva que podría tener. Recuerdo que Llevaba puesto zapatillas deportivas, un blue Jean Azul claro, y una polera de color plomo, con una insignia en la parte derecha de una marca que no pude reconocer producto de haber sido comprada probablemente en alguno de esos centros comerciales limeños para gente de clase muy sencilla.

Me pidió que camináramos y cruzáramos la avenida en la cual me había abordado, a lo que respondí que no era necesario, pues al cruzar nos encontraríamos en un lugar algo oscuro, lo cual no me ponía en ventaja y objete diciéndole que no era necesario, que lo si hay algo que el me tenga que decir lo hiciéramos ahí donde había mucha luz y los corchas iban y venían, donde una tienda se encontraba abierta y seria de gran refugio por si sucedía algún incidente desagradable.

Note al sujeto algo excitado, desesperado, angustiado, agresivo, hablaba mirando al suelo, y con movimientos corporales que me hacían pensar que no estaba bien emocionalmente, vacilaba al hablar y se movía de un lado al otro como si no podría controlar sus movimientos. Pensé en lo peor, creí que me golpearía, se notaba la agresividad de su personalidad en su tono de voz, en los movimientos de manos que hacia. Decidí guardar distancia y obviamente espetar preparado para lo peor, si decidía golpearme no me encontraría desprevenido, había analizado las circunstancia y hasta encontrado un lugar donde poner el morral con el ordenador mientras probablemente nos amarrábamos a trompadas, donde descargaría los tres años de entrenamiento arduo y doloroso del arte marcial que practico hasta ahora. Por que obviamente no iba permitir que me ofendiera y mucho menos que se expresara mal de ella.

El inició preguntándome cuales eran mis intenciones para con ella, a lo cual yo respondí con la mayor sinceridad del mundo y dije que eran las mejores, y que… Él no dejo que terminara y interrumpió para decirme que “ No iba permitir que ni yo ni nadie le quitara a su mujer que iba hacer todo lo que este a su alcance para impedirlo”. Me pregunto también si yo, como hombre notaba algún interés de parte de ella, para ser mas exacto si ella correspondía a mis intenciones, a lo cual decidí simplemente no responder y decirle que eso se lo tendría que preguntar a ella, que yo era ajeno a la respuesta de esa pregunta. El hablaba cosas incoherentes que no podía entender.

No te que se agitaba mas y procuraba estará mas atento a sus movimientos observando una y otra vez los movimientos de sus manos, pues me preocupaba que no me mirara a la cara mientras hablaba, creí que en algún momento voltearía y lanzaría un golpe, es lo que se suele hacer. Retrocedí tomando precauciones mientras el me decía que “ella era una chica especial, que era estudiante de medicina en san marcos y ...”. Yo le respondí que para mi eso no era algo de otro mundo, que también yo he alcanzado mis metas, que cuento con una licenciatura en Perú y una Maestría en una universidad Europea. Que es verdad y que ella es linda, tan linda como para luchar también por ella si eso era lo que el proponía.

El sugirió que me ponga en su lugar, a lo cual respondí diciéndole que si estaría en su lugar me pondría los pantalones y dejaría de dar pena, que es de hombre también saber perder, y que cuando a mi me ha tocado estar de ese lado de la moneda, he dado un paso al lado y he decidido seguir mi camino sin resentimientos, porque si digo que verdaderamente amo a alguien, debo creer también en que si la felicidad de mi pareja no es a mi lado entonces debo dejarla ir, porque aquello ya no pertenece mas a mi vida y porque su felicidad también será la mía. A pesar de que no sea a mi lado.

El decidió abordar el tema y me dijo si tenía algo con ella, si había pasado algo entre nosotros, a lo cual también preferí quedar en silencio y no contarle que horas antes brindábamos por muestra unión. Decidí no hacerlo porque simplemente no tendría que ser yo quien se lo diga, no era la persona indicada para darle la noticia. Era ella quien mirándolo a los ojos y apostando en su decisión y nuestra felicidad tendría que decírselo.

El sujeto termino diciendo que ya no tenia nada mas que hablar conmigo y yo respondí deseándoles buenos augurios. A lo cual es dijo, “gracias, pero yo a ti no te deseo suerte”.

Y yo termine diciéndole que agradecía su sinceridad le di un apretón de manos y subí al próximo taxi.

Desde aquel día camino armado, solo por precaución.

jueves, 6 de mayo de 2010

La chica detrás del mostrador

Me acababa de despertar, eran las 10 de la mañana de un martes de abril, en Lima todavía es verano el sol irrumpía por mi ventana mientras yo lo maldecía por haberme despertado.

Baje a la cocina de la casa donde vivo, y mientras la chacha hacia sus quehaceres, tome del refrigerador el infaltable Sumo de Naranja, único alimento que consumo por las mañanas, cuando de pronto el iPhone inicia uno des sus ruidos particulares mientras lo observo y me doy cuenta que es un numero desconocido. Lo cual solo podía ser para alguna entrevista laborar o del banco para cobrarme lo que les debo hace meses, Preferí pensar que se trataba de la primera opción y al responder. Una vos suave que me parecía ya haber escuchado en alguna oportunidad me informo de asistir a una segunda entrevista para una organización que se dedica a la confección de lencería y prendas femeninas. Me cito para ese mismo día, 15 horas, la mujer termino diciendo, “llegue puntual por favor”.

Llegue temprano, eran aun las 14 con 45 minutos, estacione el coche frente a un liceo y después de apagar la radio y el motor decido caminar hacia lo que aun no sabia seria un motivo de alegría y cuanto desearía de felicidad.

Al ingresar por aquellas grandes puertas de vidrio, un señor me abordo preguntándome hacia donde me dirigía, a lo cual respondí muy amablemente diciendo “ Con la Srita Karen Quiros por favor” El hombre de voz ronca y mal geniado me informo que debería caminar hacia el final del corredor y solicitar la confirmación de mi entrevista en el Counter. Entonces mientas caminaba a confirmar dicha entrevista mi mirada me llevo a dar a una gran boutique. La cual ya había visto antes pues era la segunda vez que asistía a ese lugar para una entrevista, en aquella boutique ocurrio lo inesperado, había una linda chica detrás de un mostrador que al darse cuenta de mi mirada logro dar con la casual coincidencia, provocada por mi a decir verdad.

Desde aquel momento olvide por completo hacia donde me dirigía y el motivo por el que me encontraba en ese lugar. Creo que por un momento hubiera preferido cambiar esos terribles minutos de entrevista tan solo por quedarme mirando a esa linda chica detrás de un mostrador, que hasta ese momento no tenia nombre solamente unos lindos ojos, unos labios rosados, producto probablemente de lápiz labial que llevaba puesto ese día, tenia un hermoso cabello castaño oscuro y rasgos muy delicados. Ella vestía una ligera chompa negra, llevaba una blusa de color blando y unos pantalones claros, no recuerdo exactamente el color de los pantalones pero deberían ser blanco, gris o quizá plomo. Lo que fuera que llevara ella era hermosa, se veía como sacada de un cuento de hadas, como traída de un sueño del cual no quisiera despertar. Ella estaba ahí, con un gesto casi silencioso, que pareciera que no siempre demuestra su cariño a través de gestos, aquella mujer que hizo bailar a mi corazón a son de latidos mas fuertes y por momentos incontrolables. Que sin darse cuenta me estaba haciendo luchar contra mi mismo, contra mi timidez. Viendo a aquella mujer casi niña, callada, con ojos que decían mas que cualquier palabra no podía hacer otra cosa que mirar y apreciar su hermoso rostro. Que a pesar de haber recorrido gran parte de Europa y haber visto mujeres tan hermosas cruzar por las calles, la belleza de esa chica detrás del mostrador era particular, incomparable e imposible de intercambiar por ninguna otra que haya visto en mis anteriores viajes.

Entonces una vos me despertó brutalmente de mi ilusión y me dijo: con quien desea hablar?. Era la señorita del final del pasillo que sentada junto a un teléfono con tantos botones que parecía teclado de ordenador me decia mientras observaba titilar los botones de las llamadas en espera que entraban por aquel trasto telefónico. Reaccione de inmediato y mencione el nombre de Karen Quiros, sin dar mas detalles. hizo una pequeña llamada y confirmo mi cita, después me envío devuelta con aquel hombre amargado quien canjeo mi documento de identidad por un diminuto papel done lleno mis datos personales y posteriormente dijo: “cuando salga tiene que devolver esta hoja firmada por la persona que lo entrevisto”. Yo conocía el protocolo pero fingía prestarle atención a ese sujeto mientas sigilosamente observaba a esa linda chica detrás de un mostrador aun sin nombre.

Entonces con los pies en la tierra y procurando no tropezar con nada, emprendí mi camino hacia el ascensor que me llevaría al cuarto piso de aquel edificio donde tenia que ver a Karen. Mientas esperaba la llegada de elevador gire mi cabeza nuevamente en busca de la misma chica de la que hable al inicio de este relato y de repente ocurrió el milagro y detrás del escaparate estaba también ella observando mi curiosa mirada en su búsqueda, aquel momento fue eterno, mi mente dibujo su rostro en lo mas profundo de mi incide. Para entonces se abrían las puertas del ascensor mientras yo maldecía su llegada, pues quería seguir con mi afán de mirar a la chica de esta historia, tuve que abordar el ascensor sin vacilar pero también si dejar de verla.

Subí hasta aquel cuarto piso pensando en ella y sin recordar la oficina de recursos humanos, donde seria mi entrevista, el lugar esta lleno de oficinas por do quier, una pares de color melón y con grandes lunas separa unos departamentos de otros. Decidí seguir a mi instinto en quien confío plenamente y dar con Karen quien ya había sido notificada de mi llegada.

Al encontrar el lugar pude observar a dos mujeres al parecer postulantes para el mismo puesto de trabajo, una de ellas era corpulenta y al parecer de avanzada edad; y la otra mas bien, era joven de nariz respingada, cejas pobladas y patas de gallo en los ojos, era delgada, caminaba vacilante parecía tropezar con cada paso que daba, pero era guapa de rostro. Uno a uno íbamos ingresando a una mesa redonda donde al parecer el futuro jefe nos entrevistaría y vería las cualidades entre uno y otro postulante mientras seguramente se preguntaba que coños hacia sentado ahí si el ya tenia muy claro a quien iba a contratar.

Al entrar me tope con un hombre de avanzada edad, él iba dirigir una nueva línea de producto, al parecer ingresarían al mundo del vino y su distribución. Y lo que el quería era un asistente administrativo que sea su mano derecha en el desarrollo del producto. Este hombre de cabellos canosos tenia un acento extraño evidente no era peruano pienso que podría ser colombiano o venezolano. Al entrevistarme me pregunto por mi estadía en Europa especialmente por mis estudios de post grado en Barcelona y mi posterior estadía en Turín(Italia), seguramente no quería verse sorprendido por algún farsante de esos que abundan en mi país, lo cierto es que pude convencerlo de la veracidad de mi estadía respondiendo perfectamente a las preguntas de lugares donde viví y los que visite como el Camp Nou, o Munguit, Plaza Catalunya todas ellas en Barcelona.

Al salir me despedí de Karen quien me recibió con mucha amabilidad, le pedí que me firmare el pasa por el cual el señor de seguridad había intercambiado mi DNI, y lo puse en el bolsillo derecho del saco que llevaba puesto. Me dirigí al elevador y una vez adentro presione el numero del piso al que me dirigía y donde por esas casualidades de la vida volvería a ver aquella chica que cautivo y me dio razones para insistir en buscar su mirada, entonces al abrirse las puertas ella seguía ahí, en el mismo lugar donde la había dejado, como si esperara mi llegada, como si atraída por el mismo interés me veía, me observaba lanzando una mirada penetrante en lo mas hondo de mi mente, rompiendo paradigmas y yo aun sin poderlo creerlo le sonreí, ella me miro al pasar, era una sonrisa algo tímida que tenia como objetivo romper el hielo de las miradas, ella respondió a mi mensaje y sonrío también, en aquel momento mi corazón se alboroto salto de un lado al otro sin poder ser controlado, la alegría que me abordaba era infinita, su sonrisa confirmo la idea de un interés mutuo, fue entonces cuando llegue al counter de aquel hombre de seguridad de voz dominante y mientras observaba que aquel tipo estaba ocupado recibiendo algunos cachivaches me apoye cómodamente en el mostrador mientras observaba fijamente a la chica linda detrás del mostrador. Para mi sorpresa ella también miraba en mi dirección y practicaba un saludo gestual oral de un HOLAAA, entonces algo en mi entendió que tenia que hacer algo por saber quien era esa chica linda detrás de un mostrador , por descubrir que nombre llevaba la culpable de hacer que mi pobre corazón saltara de tal manera.

Pensé en una y otra estrategia desde la mas descabellada que seria ir hasta donde estaba, presentarme y dejarle una tarjeta personal, hasta quedarme esperando ahí afuera hasta que ella saliera de trabajar, Obviamente la segunda opcion era demasiado sacrificada y algo descabellada pues ella podría salir a las 18 horas como a las 22 horas.

Entonces el custodio de mi Documento de Identidad me pidió el pase de ingreso que seria intercambiado por el DNI, a lo cual no pude acceder pues la emoción era tan grande que no lograba encontrar el maldito pase a pesar de estar seguro donde lo había dejado, en el bolsillo derecho del saco que llevaba puesto, mis nervios crecían cada vez mas y las miradas con la chica linda detrás del mostrador no cesaban. Entonces después de casi cinco infinitos minutos de búsqueda insatisfecha logre dar con el pase, que a su vez seria el canje mas penoso pues el pase me sacaría de aquel lugar sin poder volver a ver a esa linda chica detrás de un mostrador . Mi lado publicista entonces despertó, y fue entonces, como si fuera enviado por alguien divino, que pude ver a aquel hombre casi en la acera de la entrada del edificio, era un hombre de seguridad, robusto, de unos 40 o 50 años, de rostro cansado y ojos tristes, seguramente por la vida que llevaba y el miserable sueldo que ganaba. El hombre al parecer controlaba el ingreso y salida del personal. Y en tanto salía como si fuese guiado por alguien que me llenaba de seguridad desidi pararme en frente de aquel hombre de seguridad y decirle: “Señor, podría hacerme un favor, un favor de hombre a hombre?. El sujeto entendió a lo que me refería cuando le di una tarjeta personal y le pedí que se lo diera esa linda chica detrás del mostrador. Le di sus descripciones los colores de blusa y cabellos. El hombre pudor darse cuenta de lo nervioso que me encontraba en aquel momento y acepto mi pedido sabiendo que se trataba de alguien que había llenado de un brillo evidente a mis ojos.

Era ella, en quien después de salir de aquel lugar pensé, era ella a quien estoy seguro en algún lado había visto, era ella que tenia la descripción exacta, era ella que me ponía nervioso y me hacia sonreír incluso antes de conocerla, era de ella de quien llevaba su rostro dibujado en mi mente, era ella a quien había visto en el sueño mas sublime, era ella, la chica linda detrás del mostrador. Era ella de quien no sabia ni su nombre hasta que después de largas horas de espera y una llamada desconocida que entro a mi móvil y dijo: Hola, me llamo Daniela.

sábado, 23 de mayo de 2009

Deshaciéndome de mis Creencias (Rapid Eye Movement)


Oh, La vida es más grande
Es más grande que tú
Pero tú no eres yo
Las extensiones que recorreré
La distancia en tus ojos
Oh no, He dicho mucho.

Ahí estoy en la esquina
Ahí estoy en el centro de las miradas
Deshaciéndome de mis creencias
Tratando de mantenerte conmigo
Y no sé si pueda hacerlo
Oh no, He dicho mucho
No he dicho suficiente
Pensé que te escuché riéndote
Pensé que te escuché cantar
Pienso que pensé que te ví intentándolo.

Cada susurro En cada momento que estoy despierto,
Estoy Escogiendo mis confesiones
Tratando de ponerte el ojo encima
Como un idiota que no ve ni siente el dolor,
Oh Oh no, He dicho mucho

Considera esto Considera esto
La clave del siglo Considera esto
El tropiezo, que traje conmigo
A mis rodillas, falló
Qué pasaría si todas estas fantasías
Vinieran, golpéandome por todos lados
Ahora si he dicho, mucho
Pensé que te escuché riéndote
Pensé que te escuché cantar
Pienso que pensé que te ví intentándolo.

Pero eso fue simplemente un sueño.
Pero eso fue simplemente un sueño.

Pero eso fue simplemente un sueño.
Intenta, Llora, ¿Por qué?, Intenta
Pero eso fue simplemente un sueño
Simplemente un sueño, simplemente un sueño... sueño

lunes, 4 de mayo de 2009

Dos conclusiones rápidas:


Tu orgullo vale más que una persona. Mi silencio, es mi despedida.

"Y si me tiene, según ella, prohibido hablarle, desde acá le digo (y no me importa si lo lees o no) que ya pasé por esto.Y no es despecho, es la realidad. Y lo que también es verdad, y es por lo único que me duele ese comportamiento adolescente, es porque yo, a diferencia tuya, nunca te dejé solo. Ni una sola vez. Estuve contigo en las buenas, en las malas y en las peores. Y te quise, mucho. Después de lo del miércoles, no me explico muy bien por qué. Por eso, creo que tengo todo el derecho de decirte que le vayas a faltar el respeto a quien quieras, pero no a mí, que te di mi cariño, todo el que pude, el tiempo que estuvimos juntos. Yo ya no soy tu papelera de reciclaje."

miércoles, 29 de abril de 2009

Nothing elese motters


Tan proximo sin importar la distacia,
No podia ser mucho mas de corazón,
Eternamente confiando en quienes somos,
Y a veces nada mas importa.

Nunca me he abierto de esa forma,
Solo se que la vida es nuestra, y la vivimos a nuestra manera,
Todas las palabras no las digo por que si,
Y ahora nada mas importa,

Porque la confianza la busco en ti.
Cada dia para nosotros algo nuevo,
La mente abierta a un punto de vista diferente,
Y otra vez nada mas importa.

Nunca me interesaron los juegos que ellos jugaban,
Nunca me interesó lo que dicen,
Nunca me interesó lo que hacen,
Nunca me intereso lo que saben
Y yo se.
Y otra vez nada mas importa.