Antes yo creía que muchas cosas, no tenían sentido para mi. Yo creía que mi vida estaba llena de cosa materiales que provocaban grandes vacios. Y felicidades inciertas.
Creía que la estrella del amor, junto con Venus y Marte, nunca a mi se acercarían, que mi perfección por la cosas me llevaban por caminos equivocados. Pero ahora que estoy a tu lado, siento aquí en mi pecho algo distinto y hermoso. Algo que lleva tu nombre Stephany y un corazón partido por mitad colgado en el cuello de cada uno, representando la mitad que nos hace falta, para que todo siga en pie.
Siento que muchas cosas cambiaron desde que te conocí, que los vacios se llenaron, que el tiempo no es en vano, que sigue pasando y cada ves te siento más cerca, porque desde que llegaste, todo parece mejor ya que los días dejaron de ser grises, porque los llenaste de mucha alegrías, de nuevas esperanzas, de sueños diferentes, de ilusiones, de relatos y de historias in imaginadas y dignas de escribir y contar.
Algunas veces pienso que llegaste cuando mas te necesitaba, pero cuando menos lo esperaba, quizá el momento fue el correcto, quizá estuve en el lugar, en el sitio y en la hora indicada. Quizá ahora que veo todo desde dentro, puedo agradecer de verdad al que hizo todo esto posible. Al de allá arriba, que desde un inicio fue mi aliado y me premio con lo más lindo que pudo haberme dado.
Nunca creí en las casualidades, Yo no creo que las cosas sucede por que si. Creo una razón, un motivo y cada vez voy entendiendo y estoy mas seguro que mi motivo en tu vida es para quedarme, como me lo dijo una vez aquel ángel en mis sueños.
Pero ahora creo que también puedo decir que estamos unidos por un sentimiento, porque el amor nos acecha cada día más. Un cariño que tendremos que seguir cultivando, para que crezca sano y se haga fuerte, para que tenga el valor de Odiseo en su regreso a Ítaca. Y se haga fuerte como un roble difícil de tumbar. Porque seria hermoso que trascienda las barreras del tiempo y porque no las del amor. Las barreras y las adversidades que el destino siempre caprichoso nos pomdra.
Y ahora que el tiempo pasa mas a prisa, ahora que te escribo esto, sentado en esta silla algo estrecha, en este ordenador casi inservible, en un lugar donde nunca imagine estar y donde mi corazón guía mis manos para escribir lo que él no puede hacer con palabras. Un corazón que dice a gritos que te quiere y que le haces falta cuando no estas cerca. Un corazón que se alimenta de tus palabras, de tu sonrisa, de tus caricias y sobretodo de tus besos. Un corazón que no quiere sentí tu ausencia y menos tu indiferencia. Un corazón que una vez te dijo que te quiere y que ahora dice que eres SU VIDA.
1 comentario:
¿Que pasó?... ¿Cuando este blog se transformó en el buzón de entrada de Stephany?
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